martes, 25 de noviembre de 2008

Día 78. Catarsis

No sé por qué no escribí hace una semana y lo hago ahora que quizá lo necesito menos que entonces.

Resulta que me dio lo que se podría denominar una… “crisis existencial”, puesto que trataba sobre la duda de que hacer conmigo (y mi mecanismo como diría aquél) y todos los aspectos de mi vida, sin estoy siguiendo el camino adecuado, si lo que tengo y hago es realmente lo que quiero, aunque año ser libre, independiente, viajar, en definitiva, ir a mi puta bola.

La cuestión es que el sacrificio también participa en ese camino que hay que seguir para conseguir esos objetivos que supuestamente tanto deseas, por mucho que nos joda (hablando en plata), pero, también está presente su otro yo, la gratificación, lo que hace que termine mereciendo la pena.

El día que exploté fue el día que me dieron 2 crisis de Ansiedad, una por el día y otra por la noche, así ni yo misma, me aguanto, ni a mí (ni a mi mecanismo como diría aquél). Hace años luz que no me encontraba así, a pesar de ser algo llorona y una sufridora nata (porque así nací, no porque tenga que sufrir, soy objetivamente afortunada) además de obsesiva por mi condición neurótica, pero es que, si no, no me sentiría viva, no me basta sólo con lo bueno.

Me sentía inferior, insatisfecha, frustrada, triste, sola.

Además de en los brazos de aquellos que me los ofrecen cuando así lo ven necesario, puesto que rara vez pido ayuda, aunque lo que yo sólo necesito en esos momentos es que me escuchen, sin darme consejos, sin decirme lo bueno, ni lo malo, con el arropo de las miradas y el tacto sinceros me basta.

Y por segunda vez en mi vida, además de lo mencionado también busco refugio en la música, la primera fue en aquellos miserables 14 años en los que me hice mujer, en otro país, en México y maduré tanto que aunque sigo siendo tímida parezco extrovertida porque he aprendido a dibujar mi coraza para hacer más fácil mi vida y quizá la de otros. En ese entonces el calor humano que recibía era el de mi familia, junto con los desprecios de esas niñas del colegio femenino, la soledad de mi habitación, la música de fondo de preadolescente egocéntrica pasada de moda cuando volví a Sevilla y las cartas de aquellas amigas que ya no son amigas donde me contaban como salían con chicos y lo bien que lo pasaban los fines de semana, mientras yo me hacia adicta a las películas en Versión Original y crecía interiormente a fuerza de bien a pesar de mi quizá infravalorada introspección ubicada en ese barrio judío, mientras me sorprendía por cómo me crecía el pecho a un sorprendente veloz ritmo.

Esta vez ya en Sevilla, madura, pero igual de aterrorizada, me refugio en los cantautores españoles que tanto aciertan con las letras y desde hace poco me tienen fascinada 3 que he descubierto, el Top3 como les llama una colega, Marwan, Luis Ramiro y Manuel Cuesta, que por cierto, recomiendo encarecidamente escuchar. Ya con 27 años, con ocasionales miedos de preadolescente y adolescente que nunca se marcharon, y otros nuevos propios de la adultez, que…Dios, qué rápido pasan los años. Me refugio en la música a pesar de que ni canto, ni toco instrumento musical alguno ni compongo, aunque a veces escribo letras íntimas que podrían ser idóneas para una melancólica canción de pop español con retazos de ironía que llegasen a consolar a alguien tan neurótico como yo, o sin necesidad de ser neurótico.

Trocito de mi neurosis. Me pasa a menudo, por ejemplo, que escribo un mail, mensaje o doy mi opinión a determinada persona, y ya estoy pensando si he hablado más o menos de la cuenta y termino por creer que hubiese sido mejor no haberlo enviado o mencionado, pero ya está hecho y me enojo conmigo misma, hasta que pasa el tiempo llegando a olvidarlo o recibo respuesta sin esperarla la mayor parte de las ocasiones. Luego, pensando fríamente llego a la conclusión de que todo es cuestión de actitud, pero no hay manera (o para ser exactos, si la hay pero no la aplico) de detener los pensamientos negativos, también es cierto que si no fuese como soy no sería yo, ni haría lo que he hago, ni me rodearía la gente que me rodea y ahí es cuando digo “coño, me gusto”, me gusto a pesar de esos pensamientos negativos, esa inseguridad, ese miedo, esos días en los que me siento inferior, me gusto a pesar de esos días en lo que estoy frustrada e insatisfecha sobre todo conmigo misma, me gusto a pesar de esos días en los que no me quiero nada.
Que me compre quien me entienda.

Y para esos días, me pongo la canción Per-fec-ta de Luis Ramiro, y ya los convierten en días un poco menos malos.




25 de Noviembre, Día contra La Violencia de Género. Reabro el otro blog. Almendras en el Bolsillo. y ahí estará la publicación en homenaje a este día.

10 comentarios:

ZOLDAR dijo...

Por fin reapareces, creí que habías muerto entre apuntes, jejeje. No sé si los demás te entienden, pero si te sirve de consuelo, yo soy muy parecido a ti en lo que dices en esta entrada.

P.D. Yo te compro. Besitos (y me ha gustado mucho la cancion de per-fec-ta)

María M. dijo...

Una crisis existencial no es asunto de unos días. Ya te llegará. A lo mejor es cosa de una noche (el punto crítico) pero transforma toda tu visión de la vida. Las crisis de angustia sólo son eso, algo pasajero, que se puede sortear. Yo seguí adelante con la terapia... fue duro pero no sé, hace muchos meses que sólo sonrío y ando llena por dentro. Uff, bullo.

Besos de Candela
Si la quieres escribir: Apartado 188 (33200) Gijón
Eso me dijo, yo hace mucho que no la veo pero de todas... ella me caía bien, muy bien. Ayuda tener una colega como esa. Claro si es colega tuya. No estoy en Red. Este minuto y ya me voy.

Muchos ánimos. Quizá merezca la pena, seguro que sí. Pero hay cosas que no andan bien en la base. Supongo que si te lo dejo caer así tú me entiendes.

Opositora dijo...

No fue cosa de un dia ni de unos dias, ha sido larga. Creo que te entiendo. Maria M.

ZOLDAR, gracias!!!!

barrenado dijo...

Esto también pasará, y si no, sé que te sobran hombros donde llorar, pero también está el mío.
Y me gusta que te gustes.

jordicine dijo...

Pues pensaba lo mismo que ZOLDAR, que te habías quedado atrapada en la biblioteca. Me alegro de que estés bien y nos lo cuentes. Un beso.

Funcionario's blog dijo...

Hola, guapa.

Llevo toda la mañana pensando qué decirte a tu post, y aún no lo sé.

Es que la vida va y viene como le da la gana, y lo único que nos queda es pasarlo lo mejor posible dadas las circunstancias de cada momento.

Por cierto, ha sido una alegría ver esa cantidad de comentarios que me has dejado en el blog, que me han alegrado la mañana.

Un abrazo, Pedro.

cedequack dijo...

Hola!! cuanto tiempo. No sé si sigues viendo el programa, pero otro tronista que se nos va, a este le he dedicado algo, pobrecillo :P

Un saludo

Alan dijo...

Bueno, no sé cuando cuente que aunque ni en el mismo pais ni el mismo continente estamos, pero creo que mandar buenas vibras siempre es bueno, me alegro que tuviste buenas experiencias en México :), y que más decirte, te lei y entiendo un poco por lo que estas pasando (esa desesperación), gracias por compartirlo con este medio, ojala ahora te sientas mejor, un abrazo

El funcionario dijo...

precioso

Glory dijo...

Cuanto tiempo sin pasar por aqui! ( y por ningun lado en general XD )

Uf, las crisis de ansiedad son un horror. Hay que intentar tomarselo con calma, y aun asi... :-S Cuidate!

 
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